Segunda entrada...
Aguardo aún, el tocadiscos gira todavía y el rumor de la aguja llegando al fin raspa en mis oídos. Espero que mi voz llegue, que sea la mía, tan pura como si nadie hubiese en ningún espacio. Sentado ahora, atiendo como tanto antes, a las breves miradas con que mis días me dirían empieza ya. El tocadiscos se detuvo, aguardo todavía. Pronto ya no habrá mas instantes y quizá seguiré devanando mi angustia de esas miradas, que no distinguí, que no quise o pude corresponder, que tendieron a mi sus manos para recibir vacío. Atiendo... es ya mi voz? esta que oyo sin los oídos, dentro, sobre la vista imborrable con que ellas sembraron mi arrepentimiento? Esos días tantos, que ahora parecen uno, a cinco pasos entre la morgue y una cesárea dolorosa. Y siempre fue mi voz, esta que araña tus ojos junto a la tuya, ya dentro de ti. Y aunque estoy en ti sigo buscando la pureza... al saberme dormido estoy despierto.
Busco agarrar esas miradas, pues ya empecé. Quiero oírme únicamente, y acariciándolas tocar otra vez el disco de mis días, la misma melodía será quizá no esplendor... sino yo mismo, otra vez niño.
Post originalmente publicado por Feliuzz, el miércoles 12 de octubre de 2005 a las 05:04 pm.



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